El actor se mostró arrepentido (¡y caliente!) por una mala decisión.
Fede Bal estuvo a punto de cometer un error garrafal. En la preparación que llevaba adelante pensó que el pollo que había triturado debía cocinarse dentro de la masa del canelón. ¡Y no se lo perdonó! De frente a la cámara hizo una fuerte autocrítica.
De todas formas Fede tuvo margen para corregirlo y encaminar su plato. En un momento determinado llegó Damián Betular y aprovechó para hacerle esta consulta (mejor dicho, para confirmar que se había equivocado).
A partir de ahí, el actor no paró hasta lograr el plato que imaginó desde el primer momento.